Me sentaré a comer en la mesa contigo aunque no este hecha para eso, porque en realidad el verdadero propósito de una mesa es unir a dos o más personas (siempre conservando una distancia prudente), la mesa esta ahí para que yo me siente y tú en frente mio entonces nos miramos a los ojos y me decís todas las verdades que llevas en el alma mientras yo te revelo la búsqueda inalcanzable que llevo a cabo y como siento que finaliza cuando estoy contigo en la cama, contigo en el cine, contigo leyéndote, contigo vagando en el Parque de las exposiciones, pero claro, contigo. La mesa esta diseñada para ser aquella zona de igualdad en donde nos desnudamos más allá de la ropa (para eso esta la cama), nos mostramos imperfectos y así nos vemos el uno al otro perfectos, hermosos, claros y verdaderos. Y yo te cocinaré, te voy a preparar platillos deliciosos que comeremos juntos en ese espacio de pureza, así pretendo alimentar de mi tu ser, tu alma, tu Dios, claro, de mi. De la mesa. De los dos en la mesa. De Dios, la mesa, tú y yo.
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